“Duele mi rodilla al bajar y subir escaleras” – Dolor anterior de rodilla

by demo on 16/07/2012

Uno de los motivos de consulta más frecuente es “dolor de rodilla cuando bajo o subo escaleras” y con el siguiente artículo voy a explicar las razones de ello y las opciones para manejar este problema.
La rodilla está conformada -a grandes rasgos- por la parte final del fémur, la rótula o patela y la parte superior de la tibia; las superficies internas de esos elementos óseos están recubiertos por una capa de tejido especializado que durante el movimiento de la articulación evita que exista fricción o roce, esta capa es el cartílago hialino.
Existe una congruencia perfecta de la rótula o patela sobre el fémur, específicamente sobre el canal de recorrido femoral llamado tróclea. Este recorrido perfecto permite una protección del cartílago articular por una distribución simétrica de las cargas.
Cuando, por alguna razón, se altera esta congruencia y el recorrido deja de ser perfecto se origina una lesión progresiva del cartílago que se manifiesta primero con roce y crepitación en las rodillas (sensación de “tener arena”, un sonido como el de “madera crepitada”) y que posteriormente se manifiesta con dolor.
Esta condición se conoce con varios nombres como síndrome patelofemoral, síndrome de hiperpresión rotuliana, dolor anterior de rodilla y que generalmente nuestros pacientes lo conocen como condromalacia.
Las razones para que se origine esta patología son varias, tales como sobrepeso, desbalance muscular del cuádriceps, uso de calzado inadecuado, entre muchas otras; y por disposición anatómica suele se más frecuente en mujeres.
El hecho de que cada vez realizamos más ejercicios desde una edad más temprana y por más tiempo junto a la práctica cada vez más frecuente de ejercicios tipo “spinning” o “powerbike”, “TRX”, subir al Ávila, entre otros,  incrementan también la incidencia de esta entidad o padecimiento.
El síntoma principal es el dolor, el cual aparece con el uso de escaleras, durante el agachado, al permanecer sentado durante mucho tiempo e incorporarse luego a la actividad normal.
Por supuesto que la respuesta no es jamás abandonar la práctica deportiva, pero sí podemos hacer ciertas modificaciones para prevenir el daño progresivo del cartílago.
El 90% de nuestros pacientes mejoran con un tipo de modificaciones y protocolos especializados de fisioterapia y rehabilitación que buscan mejorar el funcionamiento patelofemoral, es decir, el recorrido de la rótula sobre el fémur.
Actualmente, realizamos además infiltraciones que buscan proteger y mejorar la condición del cartílago articular; éstas son de dos tipos: una llamada viscosuplementación con derivados del ácido hialurónico y la segunda con plasma rico en plaquetas, dichos protocolos los abordaremos en próximos artículos pero podemos adelantar que son ambulatorios y realizados en el consultorio, sin molestias y sin necesidad de reposos o uso de muletas o bastón.
Mi recomendación final, si sufre de alguna de las molestias descritas: acuda a su traumatólogo de confianza para que confirme el diagnóstico y tome las medidas necesarias, recuerde que la prevención es la base de la medicina.

Dr. David Maldonado
Cirugía de Hombro, Cadera y Rodilla

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