Artroscopia de cadera

La artroscopia es un procedimiento o técnica mínimamente invasiva en el que se realizan de pequeñas incisiones (portales) de 5 a 8 mm y través de ellos se introducen cámaras que permiten la visualización directa de las lesiones y de cuál es el instrumental especializado para repararlas.

En nuestra práctica, utilizamos la artroscopia de cadera para:

1)    Lesiones por pinzamiento femoroacetabular.

2)    Lesiones de labrum o rodete acetabular.

3)    Lesiones de cartílago articular o cuerpos libres intra articulares.

4)    Artrosis incipientes a moderadas de cadera (casos muy seleccionados).

5)    Artritis séptica (infección de cadera).

En pacientes con diagnóstico de artrosis de cadera muy marcado (pérdida del espacio intra-articular) y mayores de 60 años, no recomendamos ni realizamos artroscopia, salvo excepciones evaluadas en particular según el caso.

En líneas generales, el tiempo necesario para realizar este tipo de cirugía va de 2 a 3 horas y generalmente amerita una noche de hospitalización, iniciando el protocolo de rehabilitación y fisioterapia al día siguiente junto a uso de muletas con apoyo progresivo y evaluando la tolerancia y disminución del dolor por las próximas dos (2) semanas.