Inestabilidad multidireccional

LESION POR INESTABILIDAD MULTIDIRECCIONAL DEL HOMBRO

La estabilidad del complejo escápulo humerales es de por sí precaria, por lo que necesita unos elementos estabilizadores, que mantienen la cabeza del húmero adosada a la cavidad glenoidea de la escápula.

Estos elementos se dividen en:

– Estabilizadores estáticos: el labrum o rodete glenoideo (un anillo fibrocartilaginoso que rodea la cavidad glenoidea de la escápula aumentando su profundidad y mejorando de esta manera la contención de la cabeza del húmero), y los ligamentos glenohumerales.

– Estabilizadores dinámicos: un grupo de músculos y tendones que rodean a la articulación del hombro. La contracción de estos músculos coapta la cabeza humeral contra la cavidad glenoidea estabilizando de esta forma la articulación.

Cuando estos elementos de estabilización fracasan, aparece un movimiento excesivo y anormal entre la cabeza del húmero y la cavidad glenoidea de la escápula.

Es estas líneas no vamos a hablar de la inestabilidad traumática, ya que ésta deriva de una luxación por un traumatismo violento. Las lesiones que se producen en el hombro pueden dar lugar a episodios de inestabilidad más adelante.

Lo que nos interesa es la inestabilidad atraumática. En este caso el paciente nota dolor en el hombro al forzar determinadas posiciones, en ocasiones chasquidos y también puede tener sensación de que la articulación ”se le sale de sitio”. Es la llamada inestabilidad multidireccional.

En estos casos las pruebas diagnósticas (incluida la resonancia magnética nuclear) no suelen detectar ninguna patología, por lo que es generalmente la exploración clínica lo que orienta hacia el diagnóstico.

Suelen ser deportistas que practican deportes en los que se solicita al hombro en posiciones forzadas, y que generalmente responden satisfactoriamente al tratamiento fisioterápico mediante el trabajo de equilibrio muscular de los músculos rotadores y periescapulares del hombro (no olvidar que son los estabilizadores dinámicos de la cabeza humeral y sobre los que podemos actuar con tratamientos no agresivos).

Sólo en el caso de que el tratamiento conservador (desarrollado durante varios meses) no sea efectivo, puede plantearse el tratamiento quirúrgico.

Fuente: http://doctor-sarasa.blogspot.com/