Aspectos Generales

Si te has lesionado alguna vez la rodilla, sabrás que necesitas tenerlas sanas para practicar cualquier actividad, desde caminar, trabajar, hasta hacer deportes, y sabrás también que lesionártelas puede suponer tener que estar apartado incluso de tu vida social.  Demos un vistazo a la estructura de una rodilla para después estudiar las lesiones de la misma.

¿Cómo está formada una rodilla?

La rodilla es una articulación, lo que significa que es el punto de contacto entre huesos adyacentes. De hecho, se trata de la articulación más grande del cuerpo. Las rodillas proporcionan estabilidad y flexibilidad al cuerpo, al tiempo que permiten flexionar, girar y enderezar las piernas.

La rodilla la forman huesos, cartílago, músculos, ligamentos y tendones, cada parte funcionando como un todo.  Al hablar de una lesión de rodilla, puede estar dañada o sobrecargada cualquiera de estas partes.

La rodilla se encuentra en medio de tres huesos: la tibia (el hueso de la espinilla), el fémur, y la rótula (el hueso que está en el centro de la articulación). La rótula es un hueso plano y redondo que protege la articulación de la rodilla. Los extremos del fémur y la rótula están cubiertos de cartílago articular, que actúa como una especie de almohadón, impidiendo el roce que desgasta entre el fémur, la rótula y la tibia. En la parte superior de la tibia, unas almohadillas adicionales de cartílago, denominadas meniscos, ayudan a absorber el peso del cuerpo.

Cada rodilla tiene dos meniscos: el interno (medial) y el externo (lateral)

Músculos

Los músculos que hay alrededor de la rodilla incluyen el cuadriceps (un grupo de cuatro músculos ubicado en la parte anterior del muslo) y el isquiotibial, ubicado en la parte posterior del muslo. El cuadriceps ayuda a extender la pierna, mientras que el isquiotibial ayuda a flexionar la rodilla.

Tendones y ligamentos

Varios tendones y ligamentos trabajan conjuntamente para ayudar a la rodilla a moverse con normalidad.

Los tendones son como cables de un tejido muy resistente que conectan entre sí músculos y huesos. Los tendones de la parte anterior de la rodilla son el tendón del cuadriceps y el tendón de la rótula. El tendón del cuadriceps está conectado a la parte superior de la rótula y permite extender la pierna. El tendón de la rótula conecta la parte inferior de la rótula con la parte superior de la tibia (el hueso de la espinilla). Los tendones del isquiotibial se encuentran en la parte posterior de la rodilla.

Los ligamentos son como cables de un tejido muy resistente que conecta huesos con huesos o cartílagos con huesos. En la rodilla hay cuatro ligamentos que ayudan a conectar el fémur con la tibia y a mantener las piernas estables:

  •  Ligamento colateral interno. Conecta el fémur con la tibia por el lado interno de la rodilla. Mantiene estable la parte interna de la rodilla y ayuda a controlar el movimiento lateral de esta articulación, por ejemplo, impidiendo que se doble hacia dentro.

 

  • Ligamento colateral externo. Conecta el fémur con la tibia por el lado externo de la rodilla. Mantiene estable la parte externa de la rodilla y ayuda a controlar el movimiento lateral de esta articulación, por ejemplo, impidiendo que se doble hacia fuera.

 

  • Ligamento cruzado anterior. Conecta el fémur con la tibia por el centro de la rodilla. Ayuda a controlar el movimiento hacia delante y de rotación, por ejemplo, impidiendo que el hueso de la tibia se desplace hacia delante del fémur.

 

  • Ligamento cruzado posterior. Conecta el fémur con la tibia por la parte posterior de la rodilla. Ayuda a controlar el movimiento de la rodilla hacia atrás, por ejemplo, impidiendo que la tibia se desplace hacia atrás en la dirección del fémur.